En un viejo y grande lago vivía Fermín el pato. Fermín era un pato pequeño, delgaducho y con unos grandes ojos negros. Él nunca llevaba camisa ni pantalones, lo que le gustaba eran las pajaritas de diferentes colores.

Cuando Fermín fue al lago a nadar se encontró con una pata que le llamó la atención. Esa pata era bastante pequeña y lavaba un precioso vestido rosa. Él se acercó y le preguntó: -¿Cómo te llamas?- Entonces ella contestó: -Yo me llamo Clementina, ¿y tú? Y él pato contestó: -Yo Fermín.

En cuanto se conocieron, Fermín sabía que estaba enamorado de ella y por eso él le preguntó: -¿Quieres ser mi novia? Y ella contestó: -Claro que sí- Cuando el oyó ese sí, se quedó paralizado tanto que estuvo así una semana una semana.

Pasados unos años aquel pato pequeño y delgaducho se había enamorado mucho, y por eso le dijo a Clementina: -¿Me harías el honor de ser mi esposa?- Y sin ninguna duda ella contestó: -Por supuesto Fermincito mío-

Cuando sus padres se enteraron fueron como locos a prepararlo todo. En cuanto estuvo todo listo se casaron.

Después de casarse pasaron meses y Clementina había tenido una patita que llamarón Cleopatra.

Alexandra Suárez Dorta

Fermín el pato

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s