Pepe, El granjero

Pepe el granjero era un granjero solitario. Nunca había salido de sus tierras, él iba todos los días al huerto, al lado estaba el castillo. Un día fue más temprano de lo normal y la princesa se asomó a ver quién armaba tanto jaleo a esas horas y cuando vio a Pepe, se enamoró de él y quiso saber quién era, como se llamaba y donde vivía pero nadie lo sabía. Él nunca iba al pueblo ni hablaba con nadie, era imposible averiguarlo.

Entonces la princesa decidió llamarlo al palacio. Cuando llegó y vio a la princesa también se enamoró de ella. La empezó a cortejar y la princesa aceptó. Entonces se casaron, vivieron felices y comieron perdices.

Pablo García Expósito

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En un viejo y grande lago vivía Fermín el pato. Fermín era un pato pequeño, delgaducho y con unos grandes ojos negros. Él nunca llevaba camisa ni pantalones, lo que le gustaba eran las pajaritas de diferentes colores.

Cuando Fermín fue al lago a nadar se encontró con una pata que le llamó la atención. Esa pata era bastante pequeña y lavaba un precioso vestido rosa. Él se acercó y le preguntó: -¿Cómo te llamas?- Entonces ella contestó: -Yo me llamo Clementina, ¿y tú? Y él pato contestó: -Yo Fermín.

En cuanto se conocieron, Fermín sabía que estaba enamorado de ella y por eso él le preguntó: -¿Quieres ser mi novia? Y ella contestó: -Claro que sí- Cuando el oyó ese sí, se quedó paralizado tanto que estuvo así una semana una semana.

Pasados unos años aquel pato pequeño y delgaducho se había enamorado mucho, y por eso le dijo a Clementina: -¿Me harías el honor de ser mi esposa?- Y sin ninguna duda ella contestó: -Por supuesto Fermincito mío-

Cuando sus padres se enteraron fueron como locos a prepararlo todo. En cuanto estuvo todo listo se casaron.

Después de casarse pasaron meses y Clementina había tenido una patita que llamarón Cleopatra.

Alexandra Suárez Dorta

Fermín el pato

El desastre de Haití

Soy Elizabeth, una niña haitiana de vuestra edad, y el doce de enero, todos los haitianos, hemos sufrido un gran terremoto, de siete grados en la escala Ritcher. En Puerto Príncipe, la capital de Haití, donde vivo yo. Ha sido un terremoto grandísimo, montones de casas y de edificios se han derrumbado, y unos pocos aún se mantiene en pie. Ahora mismo, me estoy dirigiendo con mis padres a mi casa, que tenemos la esperanza de que esté en buen estado.

Me da mucha pena pensar que muchos de mis amigos, conocidos, y algunos familiares, estén muertos o atrapados. Mientras me voy a mi casa, voy buscando a mis familiares atrapados. Voy escuchando, que mis padres comentan que va a ser muy difícil recuperarse de este terremoto porque Haití es el país más pobre de América.

De repente, me encuentro a mis abuelos maternos, nos damos un fuerte abrazo, y todos juntos seguimos caminando hasta mi casa. Mientras mis padres y mis abuelos hablan, escucho que el último terremoto más fuerte que ha pasado, fue de seis coma siete grados, en la escala Ritcher, y pasó en mil novecientos ochenta y cuatro. Mis abuelos dicen que este terremoto ha sido seis veces más fuerte.

Espero que Haití se recupere pronto de esto.

                                                                                                                                C.E.G.S.   

Cartas (Haití)

31 de diciembre. Soy una pobre niña de 8 años, bajita, de pelo marrón y de ojos grises claros, que algún día tendrá la esperanza de poder ver un mundo mejor. Vivo en Haití, es parte de una isla, es la parte más pobre de América. Espero que el año que viene mi país pueda tener más dinero y ropa, año nuevo, vida nueva. Me despido, por favor, lean esta carta y ayúdennos.

14 de enero. Vuelvo a ser yo, aparte de no tener dinero ni ropa ha ocurrido un gran terremoto según mi madre le han dicho que en la escala Richter ha alcanzado 7,3. Han ocurrido cosas muy malas, y lo peor , es que mamá y yo no encontramos a mi hermanito… esperamos que no haya muerto.. ¡Por favor! Necesitamos más ayuda que nunca.

N.B.C.

Ainara

Lo mejor de todo es estar con la familia. Eso creía Ainara, pero en esta ocasión lo deseaba más que nunca pues esa misma noche había soñado que sus padres desaparecían, para ella era como una pesadilla.

Por la mañana descubrió con horror que su sueño se había hecho realidad, además al día siguiente era Nochebuena. Ainara siempre había pasado estas fechas con la familia que era lo que más le gustaba. Ya había preguntado a todos sus vecinos, pero nada, nadie los había visto. Buscó por toda su casa, tampoco había restos de ellos.

En uno de los cajones del armario de Alba y Pedro, sus padres, había encontrado una carta misteriosa, era muy antigua. En la fecha ponía 1994. La abrió y la leyó. Era una carta para una de las hijas de Pedro y Alba, creía que era para ella, pues era hija única. Le pareció muy raro porque Ainara todavía no había nacido en esa fecha. Al terminar de mirarla ya no se acordaba a quién estaba buscando. Era de noche, así que se acostó pensando en lo que había leído.

Al amanecer sospechaba de alguien al que iba dirigida aquella carta, por supuesto a ella no. Cuando Ainara tenía unos meses recordaba a alguien más en la casa. De pronto le pasó por la cabeza una imagen de ella y de esa persona. Ya recordaba algo, los padres cuando ya era un poco mayor, le dijeron que esa persona era una prima. Ainara sabía que sus padres mentían. Por la noche tocó alguien en la puerta, era Papá Noel. Le dejó dos paquetes muy pesados. Cuando los abrió vio con sorpresa que era su padre y su madre. Estaba muy alegre, aún así no había olvidado la carta ni a la persona desconocida. Ainara ya sabía muy bien a quién iba dirigida, era a su hermana que había muerto, pero sus padres no querían que se enterase y le mintieron diciendo que era su prima para no causar dolor en el pobre corazón de Ainara.

A.H.S.

El misterio de las ovejas

-¡Nuria!

-¡Qué mamá!

-¡Acuérdate de preparar la maleta, para pasar una semana en casa de la abuela!

-¡Si mamá, me acuerdo!

-¡Y termina la tarea cielo!

-¡Hay, que si mamá!

    ¡Hola! Soy Nuria, y tengo once años, vivo con mi madre, en Sidney (Australia). Y esta semana, voy a la granja de mi abuela, que esta a 1000km, de Sidney. !Me encanta ir a casa de mi abuela porque siempre que voy, paso grandes aventuras en su granja. ¡Ah! Se me olvidaba decir que voy a contar esta aventura, por medio de mi diario, ¡mi precioso diario!

   LUNES 15 DE 2009:

Cuando llegué a la granja de abuela, ella me recibió con los brazos abiertos, pero a la hora de comer, abuela, me contó que sus ovejas habían desaparecido. Después de haber estado un rato con la abuela, jugando, leyendo, y hablando, subí a mi habitación, cerca de las seis y media, y mientras guardaba mis cosas en el armario, pensé que resolvería el misterio de las ovejas.

   MARTES 16 DE 2009:

Hoy por la mañana, fui con abuela comprar medicina al pueblo para nuestro caballo, Tajo, nuestro caballo. Al volver a la granja, ayudé a abuela, a cuidar a los animales. Por la tarde, fui al vallado en el que pastan las ovejas. En mi antiguo bloc (hecho a mano), apunté todas las cosas, que me parecían misteriosas. Cuando llegué a un extremo del vallado, vi una valla rota, y gracias al barro, vi unas huellas, que seguían campo abajo. Antes de seguirlas, miré mi reloj… ¡Eran las ocho y media! Decidí que mañana, investigaría a donde llevan las huellas.

   MIÉRCOLES 17 DE 2009:

Hoy por la mañana, ayudé a abuela a limpiar la casa, también la ayudé a cuidar de la granja. Por la tarde, con permiso de abuela seguí las huellas (montada a lomos de Tajo.) Después de una hora galopando, vi que las huellas, se metían y desaparecían, en el interior de una oscura cueva cavada en el suelo. Nada más meterme e iluminar la cueva, vi una verja y detrás de ella… ¡Las ovejas! Sin pensármelo dos veces, abrí la verja, y llevé a todas y cada una de las ovejas de vuelta a la granja. Cuando abuela me vio con las ovejas, corrió rápidamente hacia mi, y me dio un fuerte abrazo. Se notaba que estaba muy muy contenta.

   JUEVES 18 DE 2009:

Hoy ha sido un día fantástico. Por la mañana he ido con abuela de compras al pueblo. Y por la tarde, abuela, me dijo que ya habían atrapado, al delincuente que robó a las ovejas.

                                                                                                                 C.E.G.S.

Enola y el príncipe

Era una vez en un palacio una bella princesita que se llamaba Enola y su madre se llamaba igual y su padre se llamaba don Marcos Facundo. Ella se quería casar ya y sus padres decían que todavía no se podía casar hasta los dieciocho años. Entonces le contó a su vecina, muy amiga de ella, que quería casarse ya y ella le dijo que si ya tenia a su príncipe y le contestó que no, pues yo tengo uno, dijo la amiga, es un sapo y le tienes que dar un beso para que se vuelva un príncipe. Ella dijo que no, pues te quedas sin príncipe y sin boda ,vale está bien dijo Enola .

Entonces se lo dio y se convirtió en un príncipe guapísimo. A Enola le faltaba 1 día para los dieciocho años. Bueno ya era el cumple de Enola y que mejor fiesta que casándose ese mismo día. Finalmente se casó, tuvieron dos hijos y vivieron felices.

E.